Empezar el diario, pidiendo excusas por la tardanza en ésta entrega, les aseguro que yo también sufrí sin poder publicarlo, he estado muy ocupada, con las vueltas de mi universidad y no había tenido tiempo de entrar al Internet; y cuando estuve dispuesta a hacerlo hace unos días hubo un daño con el computador, así que se alargó la espera, hasta hoy.

Olvidaba mencionar en el anterior artículo, lo que pienso de “Imagine”, tal como canción, ya que ésta es bien particular. Alejándonos un poco de la intención y los sentimientos que produce la melodía, es una composición tan sencilla, como sublime, de ahí que deduzco que los Beatles y por ende John Lennon entendieron en realidad lo que significaba la sustancialidad, la medida exacta musicalmente, ni poco, ni mucho, y es eso lo que pienso con Imagine. Hasta hace algún tiempo me preguntaba por qué sentía que en la canción faltaba algo al final como una repetición del coro u otra estrofa, pero me he dado cuenta que esta circunstancia es lo que le daba el sello personal; romper los esquemas, sin tener que llevar siempre un modelo, hacía que muchas de las canciones de John sonaran diferentes. Él éxito de Imagine tiene que ver mucho con el mensaje al oyente, el cual también es diferente a todo lo común en las composiciones que entregan la mayoría de artistas, un punto a favor; además el tono de la voz tan natural y medio falsete, la convierten en un prototipo “Yesterday” o “Hey jude” de esas que a todo el mundo le agradan y nadie sabe por qué. El solo piano y los acordes tan bien interpretados permiten la aceptación de cualquiera, pero más encanta la canción, el momento en que entra la batería para unirse al piano, uno siente que viene algo bueno que aunque no es más fuerte, la voz suave y melosa logra alcanzar y hace que la persona no interrumpa la canción para cambiarla o detenerla.

Entonces, como a “the try of three” (mis amigas y yo) nos gustaba cantar, preparamos canciones para el Festival de la Canción Inglesa que celebraría nuestro colegio; y empezamos los ensayos, Ana, preparó “Zombie” de Cranberries, Melissa, “Killing me Softly” de Fugees y yo “That´s the Way it is” de Celine Dion. Estuvo muy bueno, para esa época ya íbamos en octavo grado y estábamos con la ilusión de ser estrellas;
-“Alguna de las tres tendrá que ganar!”-
al menos eso pensábamos, nunca hablamos de eso, lo importante era que cantáramos las tres y si quedábamos en el último de puesto de premiación, ya habríamos cumplido nuestra parte. La ventaja es que no pasó así, Ana ganó una beca para un curso de inglés.

Luego, el profesor de música que yo toda la vida amé por su cálida capacidad de enseñar y que fue juez en el festival, me apartó de de toda la gente y me dijo:
-Oye, tu también lo hiciste muy bien y estuviste muy cerca en puntaje a Ana María, así que debes seguir-.
Un mes después, llegó una invitación al colegio para participar en un Festival Intercolegiado y habría que mandar alguna representante. Lo que pasó (“imagino”) fue que le preguntaron a Julio, el profe de música, quién debería ir y (“supongo también”) que él dijo…
- “Pues yo creo que Luz es la que debe ir al concurso, Ana ya ganó un premio y Luz también lo hizo muy bien en la presentación; ellas son amigas, no les importará”-.
La profe de inglés lo apoyó porque nos consideraba a ambas buenas en el lenguaje británico... Me contaron la noticia ambos y yo quedé con un ¡wow, ese profe es un divino!. El día de la presentación recuerdo que estaba muy nerviosa, primero empezó una banda de chicos como de grado décimo, de otro colegio lógicamente y cantaron varias canciones entre esas Help, (¡pues ya ven que metida está en mi vida!); y algunas otras. Cuando tocaba mi turno, me puse algo tensa, nerviosa, pero con todas mis fuerzas me paré en el escenario, visualizando todas las cabezas que yo alcanzaba a notar de la gente allí presente, en una masa general con bulla incluida, esos momentos que he logrado tener, ya muchísimas veces, los explicaré de una manera detallada en próximos diarios. Entonces recuerdo perfectamente que dije:
“-Good afternoon, my name is Luz Marina and i´m going to sing That´s the way it is by Celine Dion-“.
Melissa, Ana y mi hermana “Aleja”, quien por esa época también estaba en el coro y le gustaba cantar con nosotras, me hicieron un acompañamiento en las voces del coro de la canción, ellas estaban detrás mío. Y empezó la canción. Al final no fue un desastre, estuvo sólo bien, un veredicto propio no lo puedo dar, siempre pensaré en todo lo que hago como que podría ser mejor. Pero ese día no estuvo mal. Nos sentamos y esperamos el final del evento, en el que me gané un Cd de los Beatles…

Hoy, en éste momento recordándolo, no puedo evitar mi risa maliciosa, de no haber pasado así, quizá éste diario no hubiese existido; mejor dicho, cada cosa en nuestras vidas, cada acontecimiento, estoy segura de que nada tienen que ver con la casualidad, todo en nuestra existencia está dispuesto para algo. Sin necesidad de que tengamos un destino, cada eventualidad posee la misticidad del desarrollo de nuestra vida.

Cuando yo recibí el Cd, me puse muy contenta, inmediatamente me imaginé mostrándoselo a mi papá
– “esto le va a encantar” –
Me dí cuenta de que no era un disco que saca un artista, sino una recopilación de varias “canciones”, pensaba yo. Era un cd interactivo de multimedia y pensé “bien esto servirá para el computador entonces”.